Mi suculenta se muere ¡Ayuda!


A pesar de lo sencillas que son, hay muchas personas a quien el cultivo de las suculentas se les resiste. Reconozco que tampoco para mi los comienzos fueron fáciles, unas veces por desconocimiento y otras por simples despistes. Igual se me morían por falta de agua que por exceso de riego. 

¿Dudas si estás regando bien tu suculenta? Si tu respuesta es "si", este post te ayudará a conocer el método correcto.

La mayor parte de las consultas que recibo por correo electrónico hacen referencia al cuidado de las plantas suculentas y en la mayoría de los casos, la principal duda es el riego. Ayudar desde la distancia, cuando no hay ni una foto donde se puede ver el aspecto de la planta, resulta complicado. Aún así, siempre procuro aconsejaros con el método apropiado de regar la planta según la situación.

Para empezar, hay que tener en cuenta que las hojas marchitas no siempre significa que la planta se esté muriendo o que algo vaya mal. Al igual que el resto de las plantas, las suculentas van perdiendo las hojas y conforme la planta crece, aparecen hojas nuevas y se caen las viejas. Por tanto, si las hojas de la plante inferior se caen no tienes porqué preocuparte, es algo normal.

Cuando observes que una hoja se pone fea o se estropea, tira de ella con suavidad y arráncala con cuidado. Hay que tirar con firmeza pero sin pasarse, si no sale con facilidad tampoco la fuerces hasta el límite, porque podrías dañar las raíces. Cuando hayas limpiado de hojas secas la planta, verás que tiene mejor aspecto.

Exceso de riego

Cuando las hojas superiores de la planta (las nuevas) son las que no tienen buen aspecto es cuando realmente debes preocuparte y determinar qué es lo que está provocando el daño. Un riego inapropiado suele ser el causante principal de la muerte de una planta suculenta. Si las hojas se vuelven amarillas y transparentes y al tocarlas parecen húmedas o blandas, probablemente se debe a un exceso de agua. Una señal inequívoca es que las hojas se caen con un golpe ligero o incluso con el roce. 

Mientras el daño afecte solo a las hojas, la planta se puede recuperar. Se eliminan las estropeadas y se restringe el riego. Ahora bien, si detectas manchas negras en el tallo el problema ya es más grave porque si se pudre el tallo no se podrá salvar la planta.

Estos problemas se presentan con más facilidad en las echeverias que en otros tipos de crasas. Las echeverias son especialmente sensibles al exceso de agua y es suficiente un par de días con demasiada humedad para que la roseta comience a pudrirse. Es mucho más fácil recuperar una suculenta que sufre sed que una que ha sido inundada y como regla general yo diría que es mejor pasarse por defecto que por exceso de riego, especialmente con las echeverias.

Cómo salvar una suculenta enferma por exceso de riego

Para empezar comienza por reducir el riego o ver si es necesario cambiar la tierra por una que drene mejor. Si el tallo estuviera afectado, cosa que se detecta porque se ven manchas negras de pudrición en él, habrá que cortar la parte superior de la planta y plantarla para conseguir una planta nueva sana. Asegúrate de sanear bien la planta quitando cualquier zona con manchas negras y deja pasar unos días antes de plantarla para que le de tiempo a eliminar el exceso de agua que almacena en su interior.

También puedes dejar la parte inferior de la planta en el suelo si después de eliminar todo lo podrido, si hay suficiente parte aérea puede que se recupere desde la raíz. No riegues en absoluto hasta que el suelo esté completamente seco. Y recuerda que si el sustrato no drena bien habrá que cambiarlo.

Falta de riego

Aunque el problema más común en las suculentas suele ser el exceso de riego, existen suculentas especialmente sensibles a la falta de agua. Los síntomas más habituales son que las hojas superiores de la planta comienzan a arrugarse o se secan. Cuando detectes esto, es probable que solo debas dar a tus suculentas más agua y con el riego se recuperen pronto. Pero ten en cuenta que hay un punto de no vuelta atrás y si la planta se ha secado mucho no consigas reanimarla.

Como decía un poco más arriba, es mucho más sencillo recuperar una suculenta que ha sido regada poco que una que lo ha sido en exceso. De todos modos, lo ideal es proporcionar a las plantas la cantidad adecuada de agua y en un próximo post os contaré mi método.


Hoy hemos hablado de algunos signos y síntomas de problemas de riego que nos pueden ayudar a recuperar nuestra planta antes de que sea demasiado tarde. Recuerda que es completamente normal que las hojas inferiores se sequen y que si son las nuevas las que toman un aspecto diferente, entonces es que algo no va bien.

Siento no haber podido ilustrar el artículo con imágenes de plantas con los síntomas pero, por fortuna, en este momento mis suculentas están bastante sanas. El día que alguna esté desmejorada tomaré fotos y las incorporaré a la entrada. Si tienes cualquier duda deja tu comentario, puedes enviarme una fotografía de tu planta e intentaré ayudarte a detectar la causa del problema que le afecte.

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