Suculentas que cambian de color


Una de las características más atractivas de las plantas crasas son sus singulares colores. Entre las suculentas podemos encontrar diferentes tonalidades de verdes, rosas, morados, naranjas e incluso rojos. Pero puede que tras unos días en casa, el tono arrebatador que tanto nos sedujo cuando compramos la planta se desvanezca o cambie y aquellas hojas de color intenso se hayan vuelto de un verde más habitual. 

Si a pesar de estar recibiendo los cuidados adecuados tu suculenta tiene una apariencia saludable pero cambia de color no te preocupes, es algo absolutamente normal que se produce por la alteración de las condiciones de cultivo que en casa suelen ser diferentes a las que había en el vivero. 

Cualquier situación de estrés puede provocar un cambio de color en una planta suculenta: exceso de sol o de frío, falta de agua, etc.

Luz

La cantidad de luz que recibe una suculenta influye tanto en su crecimiento como en su color. Como cualquier otra planta, una crasa crece buscando la luz y si en su ubicación no recibe suficiente, se espiga hacia el foco luminoso. Si cultivas una suculenta en el interior de casa observarás que se inclina hacia el lado de la ventana, es normal, y para mantenerla erguida bastará con girar periódicamente la maceta. 

La luz también afecta al colorido, algunas especies necesitan la incidencia directa del sol para mantener sus colores vibrantes y si se cultivan a la sombra o en el interior de casa, van perdiendo los matices rojos, anaranjados o rosados poco a poco hasta volverse completamente verdes. Esto no significa que estén enfermas, crecerán sin ningún problema, pero si no reciben más luz se quedarán verdes.

Estas dos imágenes son de la misma planta, un kalanchoe thysriflora La diferencia de color entre ellas se debe a la ubicación, la primera está en una zona del jardín que recibe sol casi todo el día, mientras que la segunda está en un lateral con luz mucha luz pero sin sol la mayor parte del día. La primera tiene los bordes rojos intensos mientras que la segunda a penas una fina línea en algunas de sus hojas. 


Riego

Una cualidad peculiar de las suculentas es que cuando sufren cierto estrés hídrico cambian de color. He observado que algunas de mis plantas mantienen un verde impecable cuando reciben el riego perfecto y cuando no he podido regarlas durante un tiempo, han tomado un tono más rojo o anaranjado. Retrasando los riegos se puede forzar el cambio de color de una planta suculenta pero con mesura, no sea que por intentar tener una planta llamativa lo que consigas es una planta seca.

Temperatura

Las bajas temperaturas también provocan estrés en las suculentas y con ello una alteración en su colorido. Por debajo de los 20ºC estas plantas comienzan a pasar frío y sus colores se intensifican. Algunas especies como las euphorbias toman una tonalidad anaranjada espectacular, el Agave atenuatta de mi jardín está más azulado en invierno y lo mismo le sucede al Senecio del Kilimanharo.


Es impresionante lo diferente que puede ser el aspecto de una planta suculenta según los cuidados que reciba. No dedico mucho tiempo a experimentar con ellas y no las fuerzo a cambiar de color premeditadamente, pero me encanta observar su aspecto diferente cuando regreso de vacaciones y han estado algo descuidadas. 

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