Crassula ovata


Conocida también como árbol de jade, esta suculenta es una planta originaria del sur de Africa. Es una planta perenne, con hojas de entre 3 y 7 centímetros que crece ramificada sobre tallos que pueden llegar a ser muy gruesos. El color de las hojas es verde, un verde parecido al jade del que proviene su nombre vernáculo. Cuando está expuesta al sol puede tomar tonalidades rojizas en el borde de las hojas y también puede llegar a florecer. Se llena de flores blancas o rosadas, con forma de estrella, a final del otoño.

Mi planta está a plena sombra, por eso tiene un tono verde muy homogéneo y jamás la he visto con flores. También tengo otra variedad, una Crassula ovata de hojas variegadas en blanco. Para mi gusto, mucho más bonita que la normal.


Luz y temperatura


Puede cultivarse tanto al sol como a la sombra. Con buena iluminación tendrá una bonita floración, pero un exceso de sol provocará que se le caigan las hojas. Su ubicación ideal es al aire libre, donde puede llegar a soportar heladas breves. Si las heladas fueran persistentes, es mejor llevarla al interior durante el invierno y sacarla fuera en primavera. 

Riego


La Crassula ovata es poco exigente en riegos y tolera ambientes secos. Se debe regar mojando abundantemente el sustrato y esperando a que se seque antes de volver a regar. En otoño se pueden reducir los riegos y en invierno no serán necesarios.

Suelo


Es una suculenta que puede crecer en suelos malos y pobres siempre que no retengan demasiada agua. En contenedor deberemos proporcionarle un sustrato que drene bien. Se adapta muy bien a zonas costeras.

Abonado


Añadir al suelo un poco de compost en primavera. Bastará con un puñado de humus de lombriz o estiércol sobre el sustrato.

Enfermedades y plagas


Es una planta muy resistente, no es probable que sufra el ataque de insectos o enfermedades. Debemos controlar bien el riego, un exceso de agua puede repercutir en la aparición de hongos y las enfermedades que éstos traen.

Cultivo


Quedan muy bonitos con forma de árbol en el jardín o en macetas. Son fáciles de formar cortando las ramas a nuestro gusto. De cada tallo conseguiremos una nueva planta con suma facilidad, se reproducen muy bien por esquejes.


Multiplicación

Para reproducirlas basta con cortar un tallo y plantarlo en una maceta. Los tallos y hojas que caen al suelo enraízan fácilmente de manera natural.

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