Graptopetalum paraguayense


De todas las plantas suculentas que cultivo, los graptopetalos son las más fáciles y resistentes. Sobreviven a todo: sol, falta de agua, heladas, roturas accidentales, etc., adaptándose a cualquier adversidad que les pueda sobrevenir.

A pesar de su nombre, la planta no es nativa de Paraguay, sino de México. Sus hojas son blanco grisáceo, con aspecto opalescente, y forman rosetas muy parecidas a las echeverias, con las que están emparentadas. Se superponen circularmente sobre un tallo central formando una espiral de Fibonacci.

Los graptopetalos son plantas camaleónicas que cambian de color con mucha facilidad, según la ubicación en la que crezcan. Si viven a la sombra tienden a tomar un tono azul grisáceo; cuando reciben algo de sol se vuelven gris rosado y a pleno sol se encienden más, adoptando matices púrpura amarillento. Tengo varios graptopetalums en el jardín que, según dónde estén plantados, parecen plantas distintas.


Su periodo de crecimiento es la primavera, cuando las  temperaturas son templadas. Las rosetas crecen produciendo hojas nuevas en el centro. Los tallos se alargan, a la vez que se van secando y cayendo las hojas más viejas. Cuando la planta es adulta, forma una bonita cascada de rosetas. 

El Graptopetalum es una de las suculentas más fácil de propagar

Las hojas del graptopetalum se desprenden con facilidad, por lo que hay que manipularlo con cuidado. El más mínimo descuido y se suelta alguna hoja. Lo bueno es que esas hojas caídas, depositadas sobre la tierra, tienen muchas posibilidades de enraizar y formar una nueva planta. En el extremo que unía la hoja al tallo brotan nuevas hojitas con forma de perla y raíces filiformes que se alimentan de la hoja antigua absorbiendo sus nutrientes. A medida que la pequeña planta crece, la hoja madre se marchita.


Suculenta para cubrir el suelo

Gracias a su extremada capacidad de propagación, el graptopetalo se puede utilizar como planta cobertora del suelo en zonas que no se pisen. Quien tenga un gran jardín con zonas para cubrir puede encontrar en esta planta un buen recurso. Yo puedo dar fe de su rapidez de reproducción: a partir de una roseta que me regalaron he conseguido llenar muchísimas macetas.

Luz y temperatura


Resiste bien el sol y en una exposición soleada adquiere tonalidades rojizas. Si se cultiva a la sombra crecerá más verde. La temperatura ideal para un buen desarrollo oscila entre los 10ºC-25ºC, pero puede soportar temperaturas más bajas y ligeras heladas si no son persistentes.

Riego


Soporta muy bien la sequía, aunque el estrés hídrico provoca que mengüe el tamaño de las hojas que se vuelven, además, más rojas. Se riegan según la norma general: mojando abundantemente el sustrato y esperando a que se seque antes de volver a regar. En otoño se pueden reducir los riegos y en invierno no serán necesarios. 

Suelo


Servirá un sustrato universal al que añadiremos algo de arena. Siempre tenemos la opción de comprar un sustrato para suculentas que ya lleva arena incorporada y les va muy bien. Yo los cultivo sin problemas en el suelo del jardín.

Abonado


Les basta con un aporte de abono orgánico al suelo en primavera. 

Enfermedades y plagas


Nunca hemos tenido problemas con insectos o enfermedades en esta planta. Debemos controlar bien el riego, un exceso de agua puede repercutir en la aparición de hongos y las enfermedades que éstos traen. También hay que evitar la exposición directa al sol si el clima es excesivamente caluroso.

Cultivo


Como planta aislada en macetas, jardineras, en una rocalla o combinada con otras suculentas. En mi jardín está por todos los rincones y como es de color grisáceo, contrasta muy bien con el verde de otras plantas.

Multiplicación

Se pueden reproducir a partir de esquejes de hojas, hijos que crecen en la base o cortando un trozo de tallo que se plantará en una maceta. Es de las suculentas más sencillas de reproducir que conozco.

Comentarios

Entradas populares